
José Suárez: “La IA es una herramienta muy potente para impulsar la creatividad del peluquero”
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología lejana para convertirse en una herramienta con aplicaciones cada vez más concretas en el día a día de los profesionales de la peluquería. La gestión de citas, la comunicación con las clientas, la creación de contenidos o la inspiración creativa son algunas de sus posibilidades.
Con más de 30 años de experiencia como peluquero, José Suárez, director del salón Florent Suárez Peluqueros, explora las aplicaciones de la inteligencia artificial en el sector. En esta entrevista, comparte su visión sobre cómo incorporar esta tecnología al salón sin perder de vista aquello que sigue siendo esencial: el criterio profesional, la creatividad y el trato humano.
La inteligencia artificial llega al salón de peluquería
Eres peluquero desde hace más de 30 años y ahora estás especializado en inteligencia artificial aplicada al sector. ¿Qué te llevó a apostar por la IA y qué viste en ella que podía transformar la peluquería?
Empecé jugando con la generación de imágenes porque era una de las aplicaciones que mejor encajaban con mi sector. Pero enseguida vi las posibilidades que podía tener para ahorrarme tiempo en tareas repetitivas, sobre todo en la parte de gestión y comunicación.
Aposté por la IA porque consideré que era una herramienta con un potencial enorme. Creo que puede ayudarnos a ahorrar tiempo en tareas que no estándirectamente relacionadas con nuestras clientas y, de esa manera, permitirnos dedicarles más tiempo a ellas.
Para un peluquero que nunca ha utilizado IA, ¿qué puede hacer hoy esta tecnología por su salón y por dónde debería empezar?
Podemos utilizarla en la comunicación con la clienta, en marketing y redes sociales y en la gestión del salón. Para mí tiene sentido tanto en una peluquería con un equipo grande como en una en la que trabaja una sola persona.
Recomendaría empezar por algo pequeño y útil para el día a día, comprobar si realmente nos ayuda y avanzar desde ahí. En mi opinión, la inversión inicial puede ser muy económica; una suscripción a una herramienta de IA puede ser un punto de partida. Después, cada profesional decide hasta dónde quiere evolucionar.
También es importante aprender a darle contexto: explicar qué queremos, para quién, con qué tono y con qué objetivo. En las formaciones me encuentro con profesionales interesados que se frustran porque obtienen respuestas demasiado genéricas. Muchas veces falta precisamente esa información previa para orientar la respuesta.

¿Cuál crees que es la aplicación de la IA que más puede cambiar el día a día de una peluquería?
Para mí, una de las aplicaciones más importantes es automatizar la gestión de citas y los recordatorios, especialmente a través de WhatsApp. Las clientas también nos escriben por Instagram y quieren una respuesta rápida. Creo que, si tardamos demasiado en contestar, corremos el riesgo de que busquen otro salón.
Después, veo un paso muy natural en utilizar la IA para preparar nuestro calendario de contenidos en redes. También podemos apoyarnos en ella para redactar respuestas a consultas frecuentes, mensajes de cuidados posteriores o de seguimiento de clientas, siempre revisados por nosotros. Otro uso es preparar protocolos internos que nos ayuden a organizar el trabajo del equipo.
¿Puede la inteligencia artificial ayudarnos a conocer mejor a nuestros clientes y ofrecerles una experiencia más personalizada? ¿Cómo?
Claro, puede conseguirlo y es fácil si le damos a la IA la información que necesita. Con datos de visitas, frecuencia, gasto medio y servicios habituales, podemos personalizar mucho más la experiencia.
La peluquería es un oficio muy humano. ¿Cómo podemos incorporar tecnología sin perder la cercanía, la creatividad y la conexión personal con el cliente?
Para mí, el criterio profesional y el trato humano son fundamentales. El criterio final en cualquier decisión, protocolo o diagnóstico debe seguir siendo el del profesional. La tecnología puede ayudarnos con la preparación, los recordatorios o los datos, pero la relación con la clienta y la confianza que construimos con ella siguen estando en nuestras manos.
Por eso veo la IA como una oportunidad para dedicar más tiempo a esa relación. Si nos ayuda con las tareas rutinarias y de gestión, podemos estar más pendientes de la clienta, escucharla y trabajar con ella.
“El criterio profesional y el trato humano son fundamentales”
¿Crees que la IA puede convertirse en una ventaja competitiva para los pequeños salones frente a las grandes cadenas?
La gran ventaja de la IA es que democratiza el acceso a herramientas potentes. Es la misma para un gran salón que para uno pequeño. Si le das buenos datos y haces las preguntas correctas, puedes ponerte al mismo nivel.
“La gran ventaja de la IA es que democratiza el acceso a herramientas potentes”
¿Qué puede aportar la IA a la creatividad del peluquero: tendencias, inspiración, color, imagen o creación de contenidos?
En mi opinión, la IA es una herramienta muy potente para impulsar la creatividad del peluquero. Podemos dejar volar la imaginación y convertir en imágenes esas ideas que antes costaba plasmar porque necesitabas modelos y mucho tiempo. Ahora, con buenos prompts, podemos explorar colores, estilos y tendencias de forma ágil, y llevar esa inspiración a nuestro terreno.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido desde que empezaste a aplicar la IA a tu profesión y qué tarea te ha cambiado especialmente la forma de trabajar?
Lo que más me sorprendió al empezar fue descubrir que había mucho más allá de la generación de imágenes. En mi experiencia, uno de los primeros cambios que se notan es el tiempo que se ahorra en tareas de gestión y comunicación.
Ese tiempo lo puedo dedicar a estar con la clienta, trabajar con ella y ofrecerle servicios y productos. Ahí es donde más valor encuentro: en poder dedicar más atención a la persona que tengo delante, sin que la gestión ocupe tanto espacio en mi jornada.
“Uno de los primeros cambios que se notan es el tiempo que se ahorra en tareas de gestión y comunicación”
¿Qué consejo darías a los peluqueros que todavía ven la inteligencia artificial como algo lejano o incluso como una amenaza para su profesión?
Si el profesional tiene ya cierta edad, como yo, le preguntaría: “¿Qué pensaste cuando apareció internet?”. Le aconsejaría empezar por algo pequeño, probarlo en su día a día y decidir desde su propia experiencia.
Entiendo el miedo a que la IA nos quite el trabajo, pero en una profesión tan vinculada al contacto personal yo la veo como una oportunidad para descargar tareas rutinarias y dedicar más tiempo a nuestras clientas.
Creo que la diferencia respecto a internet es la velocidad: la IA no nos va a dar tanto margen para adaptarnos como tuvimos entonces. Por eso mi consejo es empezar a conocerla y utilizarla.
“Creo que la diferencia respecto a internet es la velocidad”
Si imaginamos la peluquería dentro de cinco años, ¿cómo crees que habrá cambiado gracias a la inteligencia artificial?
Creo que dentro de cinco años estará mucho más normalizado contar con una recepcionista digital que gestione las llamadas y las solicitudes de cita que llegan por WhatsApp o Instagram, además de los recordatorios. Veo ahí uno de los grandes cambios en la organización del salón.
También imagino un mayor apoyo de la IA en el análisis de los datos del negocio. Poder consultar informes y entender mejor la información del salón nos puede ayudar a tomar decisiones de gestión con más criterio.
Para mí, esos son dos de los mayores avances que podemos encontrarnos. Y creo que el criterio profesional, el trato y la confianza con la clienta seguirán siendo el centro de nuestro oficio.
Descubre más sobre el salón Florent Suárez Peluqueros en la cuenta de Instagram: @florentsuarez
Encontrarás el salón en Avenida de Finisterre, 31, 15004, A Coruña, Galicia


